Día 538: Sant Cugat del Vallès, el mejor pueblo del mundo

December 25, 2013 in Catalunya by Joan&Elia

Y si hace unos días hablamos de la famosa ciudad que tenemos a quince minutos de casa, hoy toca hablar de nuestro maravilloso pueblecito, Sant Cugat del Vallès, sin duda el mejor pueblo del mundo. Y debemos resaltar que aunque esta ciudad dormitorio tenga ya más de 80.000 habitantes, para nosotros seguirá siendo “nuestro pueblo”.

La piscina, el Rufus y el pesebre

La piscina, el Rufus y el pesebre

Tanto Èlia como yo vivimos en casa de los papis. Èlia vive en la zona de los cines y del mercado (el lugar más habitual para salir a cenar o tomar algo por las tardes/noches) y yo vivo en la zona de Can Trabal, detrás del Club de Golf. Sant Cugat cuenta con dos clubes de golf, uno público situado en Sant Joan y otro privado (el que está cerca de casa) en el que se debe pagar un pastizal terrible para ser socio.

La Navidad ha llegado a mi casita

La Navidad ha llegado a mi casita

Es una zona bastante pijita y estamos rodeados de famosillos. Algunos de los que tienen más renombre y que viven en sus respectivas mansiones son el dueño de Gallina Blanca, Joan Villadelprat (ha trabajado con varias escuderías de la F1 y actualmente es comentarista) o el famoso Diego Torres (el que destapó toda la trama del caso Noos).

Las mansiones que rodean el golf de Sant Cugat

Las mansiones que rodean el golf de Sant Cugat

Èlia vive en la zona de los cines, un vecindario en el que se pueden encontrar todo tipo de actividades, desde la fiesta nocturna hasta el relax de los parques infantiles. Cerca de su casa han construido la universidad de ESADE, una de las más prestigiosas escuelas de negocios del mundo. Si os sobran unos cuantos miles de euros y queréis asegurar el futuro de vuestro hijo, llevadlo a ESADE y os aseguramos que saldrá colocado y ganando lo que un ser humano normal tarda veinte años en ganar.

Los cines y las esculturas del Tito y del Barelles

Los cines y las esculturas del Tito y del Barelles

Últimamente se ha puesto muy de moda rellenar los espacios públicos de Sant Cugat con grafitis de motivos varios, normalmente en concordancia con algo que tienen a su alrededor (un autobús delante de una parada de buses, por ejemplo). El estilo de todos los grafitis es muy parecido, cosa que nos lleva a concluir que el autor es el mismo tipo que ha sido contratado por el Ayuntamiento para esparcir su arte por la ciudad.

Algunos de los nuevos grafitis del pueblo

Algunos de los nuevos grafitis del pueblo

Uno de los que más nos gustan es el que está al lado del monasterio porque refleja perfectamente todos los elementos que hacen que Sant Cugat sea especial. Además de una especie de samurái que no sabemos muy bien qué pinta allí, se pueden ver al famoso avi Cugat, al gato de Sant Q”gat”, al “pi d’en Xandri” y al mismísimo Monestir.

Más grafitis curiosos cerca del Monasterio

Más grafitis curiosos cerca del Monasterio

Pero bueno, lo realmente importante de nuestro pueblo es el Monestir (monasterio) de Sant Cugat y ocupará una parte muy importante de este post. Es nuestro símbolo por excelencia y todos los santcugatencs estamos muy orgullosos de esta construcción románica.

El imponente Monestir de Sant Cugat del Vallès

El imponente Monestir de Sant Cugat del Vallès

El monestir de Sant Cugat es una antigua abadía benedictina construida entre los siglos IX y XIV. Fue el monasterio de mayor importancia de todo el condado de Barcelona y el edificio fue declarado bien cultural de interés nacional.

Detalles de nuestro Monestir

Detalles de nuestro Monestir

La fachada principal es la más bonita del monasterio y su elemento más característico es el gran rosetón que ilumina la nave central y que está trazado con figuras que recuerdan el aspecto de flores y otros vegetales. Sus 8,2 m de diámetro son similares a las de otras grandes catedrales del mundo.

La famosa cruz del Monasterio

La famosa cruz del Monasterio

Los terrenos anexos están rodeados por los restos de la muralla que sirvió durante muchos años para proteger al monasterio de las guerras frecuentes y de la inseguridad pública de la época. Actualmente el recinto del monestir es un lugar muy tranquilo para dar un paseo y sentarse a tomar el sol.

Un interior sobrio pero bonito

Un interior sobrio pero bonito

El interior cuenta con tres naves muy parecidas en altura y tres ábsides. Fue iniciado bajo el estilo románico y se terminó en estilo gótico con la construcción de una cúpula y de un cimborrio octagonal. La primera impresión que se obtiene al entrar es la de sobriedad y sencillez. La decoración es mínima y la iluminación discreta, sobre todo en la cabecera románica donde la única luz que hay es la procedente del ventanal del ábside central.

El rosetón, el símbolo más característico del Monestir

El rosetón, el símbolo más característico del Monestir

Uno de los elementos más dastacados del monestir es su fantástico claustro. Se trata de un clarísimo ejemplo del arte románico catalán y fue construido en el siglo XII sobre un claustro anterior.

La entrada al claustro y al museo que se encuentra en la planta superior cuesta 3€ por persona (los santcugatencs tenemos la suerte de poderlo visitar gratuitamente) y dentro del jardín del claustro se pueden observar los restos de la primera basílica del siglo V y el lugar donde la tradición dice que se enterró y se veneró al santo Cugat.

Visita obligatoria al impresionante claustro

Visita obligatoria al impresionante claustro

Es interesante recorrer cada una de las cuatro galerías de quince arcos de medio punto y observar los detalles de los capiteles de las columnas que sustentan a dichos arcos, decorados con detalles variados que van desde la representación de animales a las escenas bíblicas.

Las columnas del claustro y un poco de historia

Las columnas del claustro y un poco de historia

En la entrada del museo están los gigantes i los cabezudos del pueblo que se utilizan en fiestas populares y otros días importantes. Los cabezudos son representaciones de personajes ilustres el pueblo que se han ganado el premio de formar parte de la historia de una manera tan especial.

Distintas vistas del Monestir y los gigantes

Distintas vistas del Monestir y los gigantes

Otra visita que merece la pena es al Celler Coopertatiu, un edificio modernista del año 1.921 que se construyó gracias al esfuerzo cooperativo de los labradores de la vid para mejorar el rendimiento de su producción vinícola.

El edificio está construido de obra vista con la gran belleza de líneas que garantizan los arcos parabólicos. Como apunte de interés hay que destacar que los ladrillos que se utilizaron no son de dimensiones normales, sino que se hicieron con plantillas especiales para adaptarlos a las formas que exigía la configuración de arcos que Martinell había definido.

El Celler de la Cooperativa y leche fresca

El Celler de la Cooperativa y leche fresca

Como ya os hemos dicho antes Sant Cugat es una ciudad dormitorio de Barcelona y se ha convertido en los últimos años en uno de los lugares más pijos (o con un nivel de vida y unos precios más elevados, como prefiráis llamarlo) de Cataluña e incluso de España. Muchas familias adineradas tienen su primera residencia aquí y se nota esa abundancia porque procrean sin cesar, haciendo aumentar la natalidad exponencialmente y llenando las calles de niños. Por suerte es una ciudad bien adaptada para niños, con parques infantiles y actividades variopintas.

Una ciudad pensada para niños

Una ciudad pensada para niños

Uno de los recorridos que no podéis dejar de hacer es el que hay entre la plaza del monasterio (Plaça Octavià) y la estación de ferrocarriles, pasando por las calles Santiago Russiñol y Santa Maria, los principales ejes comerciales del casco antiguo de Sant Cugat. Os recomendamos parar en la Pros y tomaros un helado (si es verano) o comprar un turrón de yema (si es invierno).

Edificios chulos y alguna estelada

Edificios chulos y alguna estelada

Desde la plaza del monasterio también podéis subir caminando por la Calle Mayor hasta el Mercat Municipal Pere San, el mercado antiguo y de estilo modernista de la ciudad. Toda la zona antigua es interesante para ver y para callejear porque siempre se acaba descubriendo algo nuevo.

La Calle Mayor y el Mercado Antiguo de Pere San

La Calle Mayor y el Mercado Antiguo de Pere San

Y para terminar os dejamos algunas fotos de otros clásicos de Sant Cugat, como el pesebre a escala real que hay en la Plaça Barcelona (donde antaño estaba situado el Ayuntamiento), el imponente y renovado edificio que ahora aloja uno de los restaurantes de la cadena catalana Viena o el hotel de lujo SCH&R.

Paseando por el pueblo en Navidad

Paseando por el pueblo en Navidad

Sant Cugat es mucho más que todo esto, hay millones de cosas más que hacer y ver por aquí y aunque las ofertas culturales no sean tan amplias como las que tenemos en Barcelona, los santcugatencs prácticamente no necesitamos salir de nuestro pueblo para sobrevivir, sólo para ir a la playa.

Espero que con estas cuatro pinceladas os apetezca acercaros a nuestro pueblecito y dejaros parte de vuestro sueldo en los bares y restaurantes que dan sustento a nuestros mozos locales. Y si necesitáis cualquier cosa ya sabéis dónde estamos. ¡Buenas noches!