Dia 640: Routeburn Track, uno de los grandes

April 6, 2014 in Nova Zelanda by Joan&Elia

Hoy nos ha tocado madrugar bastante para coger nuestro cochazo y conducir casi a oscuras hasta Glenorchy, intentando no matar a demasiados possums por el camino. Aprovechamos para hacer un pequeño inciso cultural/medioambiental referente a estos graciosos animalillos. Por lo visto ha existido durante los últimos años una tremenda superpoblación de possums en Nueva Zelanda debido al “descuido” de algún australiano al que se le pasó por la cabeza la idea de traer hasta aquí a uno de ellos (o a un par para que pudieran reproducirse). Sin embargo, los últimos estudios dicen que se ha conseguido disminuir de 70 a 30 millones de ellos beneficiando así a la conservación de la flora y fauna local (ya que los malvados possums son unos insaciables depredadores).

Un par de Keas destrozando coches

Un par de Keas destrozando coches

Uno de los animales nativos de la isla sur de NZ y del que ya os hemos hablado en alguna otra ocasión es el kea, un pajarraco parecido a un loro salvaje. Hoy por fin los hemos podido ver en directo “mordisqueando” los plásticos de un coche y traveseando con todo.

Un paisaje insólito y diferente

Empieza la ruta entre musgo y agua

Como bien podéis imaginar no nos hemos acercado hasta este maravilloso pueblo para ver a los keas y para hablar de los possums. Nuestro objetivo de hoy ha sido hacer un tramo de uno de los Great Walks de NZ, el Routebourn Track. Para ello hemos quedado con unos expertos del tema, nuestros amigos Enrique y Marina, que se han ofrecido para hacernos de guías.

Un paisaje insólito y diferente

Un paisaje insólito y diferente

El Routeburn Track es un camino de renombre mundial que cuenta con una longitud total de 32 kilómetros, uniendo el extremo norte del lago Wakatipu con Te Anau, el pueblecito  desde el que se empieza (o donde termina) el Milford Sound Track, otra de las grandes caminatas del país.

Pasados los Flats i las Falls

Pasados los Flats i las Falls

El DOC (Department of Conservation) recomienda hacer el Routeburn en tres días, haciendo noche en alguno de los cuatro huts (cabañas) que hay a lo largo del recorrido: Routeburn Flats Hut, Routeburn Falls Hut, Mackenzie Hut, y Howden Hut. Además también hay un refugio de emergencia en Harris Saddle, el punto más alto de la ruta al que nos hemos propuesto llegar hoy.

De camino al refugio de Harris Saddle

De camino al refugio de Harris Saddle

Aunque este track no está tan estrictamente controlado como el de Milford, acampar está permitido únicamente en los huts y hay que reservarlos con antelación. Durante la temporada alta los precios por noche y persona rondan los 55 NZ$ (una auténtica exageración desde nuestro humilde punto de vista) y en la temporada baja, cuando hace un frío terrible y la nieve lo cubre todo, el precio puede bajar hasta unos 15 NZ$. Como bien dicen Enrique y Marina, tenemos que agradecer a la gente que paga estas cantidades porque con todo ese dinero el DOC mantiene los millones de tracks gratuitos que hay en NZ.

Vistas espectaculares en el Routeburn Track

Vistas espectaculares en el Routeburn Track

Los primeros kilómetros transcurren por los flats y como su propio nombre indica son bastante asequibles físicamente hablando. El camino cruza varios riachuelos mediante puentes colgantes de madera cuyo arriostramiento lateral es bastante deficiente pero cuyo movimiento oscilatorio es tremendamente divertido.

Con nuestros guías Marina y Enrique

Con nuestros guías Marina y Enrique

Pasado el primer hut el ascenso se hace un poco más durillo hasta llegar al hut de las falls, donde las vistas son espectaculares si no tenéis un día nublado como el que hoy nos ha tocado a nosotros. Al seguir subiendo la pista se hace más estrecha y más técnica hasta llegar al Lake Harris y a esa altura, si os desviáis un poco del camino oficial, podréis llegar hasta el “valley of trolls” de camino al Lake Wilson, el origen del río Routeburn.

Más vistas y paisajes indescriptibles

Más vistas y paisajes indescriptibles

Al llegar al refugio de Harris Saddle hemos aprovechado para recuperar fuerzas y comer alguna cosa para afrontar el camino de vuelta. Esta pequeña cabaña en forma de A huele a humanidad pero desde ella las vistas son indescriptibles en cualquier dirección, ya que aquí es donde se solapan los parques nacionales de Mount Aspiring y de Fiorland.

Un paisaje místico en el Lake Harris

Un paisaje místico en el Lake Harris

Mientras nos hacíamos fotos Enrique y Marina se han encontrado con Kiyomi (si no recuerdo mal), una conocida suya que es trackhopper. ¿Y eso qué es? Pues se trata de una persona que previo pago de unos 250 NZ$ (más gasolina) conducirá vuestro coche desde el punto desde el que empecéis el Routeburn hasta el punto de llegada. De esta manera cuando completéis el recorrido os lo encontréis allí aparcadito y no tendréis que pagar el transporte público de vuelta hasta el punto de origen (que puede hacerse interminable). No es la opción más barata si sois una pareja pero si sois cinco personas seguro que os sale a cuenta y es mucho más cómodo.

Más fotos en el Harris Lake

Más fotos en el Harris Lake

Hasta hoy no sabíamos de la existencia de los trackhoppers y cuando nos hemos enterado de que hacen el Routeburn corriendo para volver al origen nos hemos quedado alucinados. Kiyomi y su marido Mike han hecho el Routeburn más de 400 veces durante los últimos 7 años… impresionante!

La falta de sol nos ha deleitado con un paisaje diferente y maravilloso

La falta de sol nos ha deleitado con un paisaje diferente y maravilloso

Durante el trayecto de vuelta el tiempo se ha despejado un poco y nos ha permitido disfrutar de unas vistas fantásticas y unos reflejos maravillosos en el Lake Harris. Las finas nubes blancas entrelazadas con las montañas hacen de este paisaje un lugar místico. Si os gusta la fotografía venir hasta sitios como este merece la pena siempre que no llueva.

Nubes entre montañas

Nubes entre montañas

Como seguramente repetiremos este track en otras épocas del año ya iréis viendo cuál es vuestra época favorita en función de las fotos que colguemos. En invierno, con todo nevado, tiene que ser muy duro pero también espectacular, así que si nuestros colegas se animan lo repetiremos con ellos.

Se acerca el final del trekking…

Se acerca el final del trekking…

Para terminar os dejaremos algunos datos que pueden ser de interés sobre este track tan conocido. Para empezar los más frikis debéis saber que en el propio recorrido no se rodó ninguna secuencia de las pelis del Señor de los Anillos (o eso dicen). Sin embargo, a la entrada del mismo (en el valle del río Dart, justo al norte de Glenorchy) se encuentra el escenario de Isengard (como ya comentamos en alguno de los posts anteriores).

Musgo, musgo y más musgo

Musgo, musgo y más musgo

Otra curiosidad es que uno de los videos de seguridad de Air New Zealand, protagonizado por Bear Grylls (el último superviviente), fue rodado aquí. Os dejamos el link para que lo veáis (en inglés) porque no tiene desperdicio.

Para terminar el día a lo grande, poco antes de llegar al parking donde teníamos aparcado el coche de Enrique y Marina (ellos también tienen su propio cochazo, cuyo nombre es Alcántara en referencia a los protagonistas de Cuéntame cómo pasó), me he dado un baño en las heladísimas y transparentes aguas del río Routeburn. Otra experiencia inolvidable que me ha dejado sin sensibilidad en las puntas de los dedos durante un buen rato…

Un bañito refrescante en esta agua turquesa

Un bañito refrescante en esta agua turquesa

Ya en Glenorchy nuestros guías nos han invitado a un chocolate caliente y a unas galletas en su casita mientras contemplábamos una puesta de sol espectacular. Desde que escribimos post sobre Nueva Zelanda no paramos de utilizar las palabras impresionante, espectacular, excepcional, indescriptible… no nos gusta repetirnos pero son las palabras que mejor describen todo lo que hay por aquí.

La mejor manera de terminar el día, puesta de sol en Glenorchy

La mejor manera de terminar el día, puesta de sol en Glenorchy

El camino de vuelta a casa, ya a oscuras, el cómputo global de possums muertos ha sido de cero. Queridos kiwis, sentimos no haber podido ayudaros en vuestra lucha contra estos animales, quizás la próxima vez. Nos despedimos hasta la próxima. ¡Buenas noches!