Día 837: Doubtful Sound, la joya secreta de Fiorland

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Los dos últimos días hemos estado pensando y decidiendo entre todos cuál de los famosos fiordos que hay en la costa oeste de Nueva Zelanda sería el más adecuado para visitar. Si bien el más conocido y visitado es Milford Sound (del que ya hemos hablado anteriormente en nuestros posts), decidimos beneficiarnos de la oferta para “locales” e ir a visitar Doubtful Sound, un lugar, aunque parezca imposible, todavía más aislado que Milford.

El día empieza nublado y lluvioso en Manapouri lake

El día empieza nublado y lluvioso en Manapouri lake

Conducir hasta Doubtful Sound es imposible (no hay carreteras que lleguen hasta allí desde Manapouri) y el único acceso “gratuito” es teniendo un barquito privado y accediendo desde el Tasman Sea. Como este no es nuestro caso hemos tenido que pagar el tour de un día. Lo bueno es que nos ha salido sólo por 135$ por persona en lugar de los 220$ que cuesta habitualmente ya que durante este mes había una oferta para gente local de Queenstown a la que, por supuesto, nos hemos apuntado.

Llegada a Wilmot Pass con vistas de Doubtful Sound

Llegada a Wilmot Pass con vistas de Doubtful Sound

Doubtful Sound es diez veces mayor y tres veces más largo que Milford Sound y ocupa la segunda posición de las atracciones turísticas más visitadas de Nueva Zelanda, por detrás de su hermano pequeño más accesible. Doubtful tiene tres brazos distintos, escarpadas montañas cubiertas de vegetación tropical que nacen del agua y se extienden cientos de metros hacia el cielo y agua, muchísima agua.

Parece que se aclara el tiempo al llegar a Doubtful Sound

Parece que se aclara el tiempo al llegar a Doubtful Sound

El origen geológico de esta maravilla son las fuerzas glaciales masivas y las altas precipitaciones de esta zona, con uno de los niveles de lluvia más altos del mundo. Por esta razón este lugar es el hogar de una fauna poco común tanto terrestre como acuática.

En el barquito que nos pasea por el fiordo

En el barquito que nos pasea por el fiordo

Este lugar también tiene su propia historia y es interesante conocer algunos detalles. La verdad es que toda la información la podéis encontrar fácilmente en internet pero nosotros trataremos de resumir toda la información y contaros sólo lo que nos parece más interesante y relevante.

Algunos de los habitantes de la zona

Algunos de los habitantes de la zona

Doubtful Sound fue nombrado originalmente como Doubtful Harbour en 1770 por el mismísimo capitán Cook, que decidió no entrar en el fiordo ya que no estaba seguro de si era o no navegable con un velero (vaya cobarde estaba hecho el señor Cook, ;)). Más tarde fue renombrado de manera incorrecta como Doubtful Sound por los malvados balleneros y cazadores de focas.

Como ya sabréis, un sound (seno o sonda en castellano) es un gran entrante del mar mayor que una bahía, más profundo que una ensenada y más amplio que un fiordo que a menudo se han formado por una inundación del mar en un valle fluvial. En Nueva Zelanda, los Marlborough Sounds, son el mejor ejemplo de este tipo de formación.

Barquitos turísticos y mucha agua

Barquitos turísticos y mucha agua

Algunos “sounds” fueron producidos por la talla de glaciares en valles costeros que luego retrocedieron. El glaciar produce un “sound” que a menudo tiene laderas empinadas, casi verticales, con partes que se extienden en profundidad bajo el agua. Este tipo de “sound” es más bien un fiordo. Los famosos Doubtful Sound y Milford Sound se han formado de esa manera, así que sería más correcto referirse a ellos como Doubtful Fiord y Milford Fiord. Supongo que alguien debió pensar que estos nombres no eran tan atractivos comercialmente y se han mantenido los nombres originales.

Un lugar que merece la pena visitar

Un lugar que merece la pena visitar

Nuestros queridos compatriotas de algunos siglos atrás también están relacionados con la historia de este lugar. Y es que una expedición científica española comandada por el mismísimo Alejandro Malaspina visitó Doubtful Sound a finales del sigo XVIII para realizar experimentos de medición de la fuerza de gravedad usando un péndulo como parte de los esfuerzos para establecer un nuevo sistema métrico.

Los nombres de los oficiales de la expedición dieron origen a los únicos nombres españoles en el mapa de Nueva Zelanda: Febrero Point, Bauzá Island, Pendulo Reach y Malaspina Reach.

Cascadas por todos lados

Cascadas por todos lados

Después de la clase de historia, pasamos a contaros un poco el tema logístico de la excursión a Doubtful Sound. Si contratáis un tour desde Queenstown no tendréis que preocuparos de nada ya que un bus os acercará hasta el punto de partida y luego os volverá a dejar en casita.

Blanket Bay Hotel, el lodge número 1 de Nueva Zelanda

Blanket Bay Hotel, el lodge número 1 de Nueva Zelanda

En nuestro caso, como hemos pasado la noche en Invercargill, hemos tenido que meternos un buen madrugón para llegar a Manapouri y confirmar los tickets que habíamos reservado el día anterior telefónicamente.

Llegada al Tasman Sea, siempre movidito

Llegada al Tasman Sea, siempre movidito

El tour ha empezado bajo la lluvia con un crucero por el pintoresco lago Manapouri. La gente suele decir que el estado de ánimo del fiordo está dominado por el clima: glorioso y brillante en un día soleado, tranquilo y misterioso cuando hay niebla y emocionante en un día lluvioso ya que cientos de nuevas cascadas aparecen por todos lados. Debo decir que personalmente la lluvia me molesta mucho y que hubiera preferido tener cielos azules durante todo el día, pero es cierto que cada situación tiene un encanto especial y hay que saber encontrárselo.

Más agua cayendo por todos lados

Más agua cayendo por todos lados

Una vez se cruza el lago Manapouri, el viaje sigue a través de la carretera más cara de Nueva Zelanda hasta Wilmot Pass, donde el conductor hace algunas pausas en el camino para que podáis disfrutar de la densa selva tropical de Fiordland y ver al glorioso Doubtful Sound bajo vuestros pies.

Como nota adicional, esta carretera sin asfaltar de 21km fue construida para facilitar el desarrollo del proyecto de la estación hidroeléctrica de Manapouri y es la única carretera del país que está desconectada del resto de la red viaria. Costó la friolera de alrededor de 4.000.000$ en el año 1964.

Bebiendo agua de las cascadas de Doubtful Sound

Bebiendo agua de las cascadas de Doubtful Sound

Una vez termina el tramo por tierra y llegáis a Doubtful Sound, el único consejo que os podemos dar es que disfrutéis del lugar ya que probablemente no veáis nada parecido. La naturaleza es sorprendente y la disfrutaréis todavía más cuando os deis cuenta que estáis presenciando la misma escena que recibió a los primeros visitantes maoríes y europeos ya que poco, o nada, ha cambiado en este magnífico y prístino lugar.

El viento sopla y el cielo se destapa de nuevo

El viento sopla y el cielo se destapa de nuevo

El tour por el fiordo nos ha llevado a lugares sorprendentes y nos ha permitido visitar Blanket Bay Hotel, el lodge número 1 de Nueva Zelanda (que hasta hace poco pensábamos que estaba en Glenorchy), decenas de cascadas de cuyas aguas hemos podido beber (y empaparnos), la fauna local en su hábitat natural y las turbulentas aguas del mar de Tasmania.

Rincones bonitos de Doubtful Sound

Rincones bonitos de Doubtful Sound

Cuando el crucero por Doubtful Sound termina y si el acceso es seguro y está permitido el día que hagáis la visita, os llevarán a ver la impresionante Manapouri Power Station, una auténtica obra de ingeniería de la que os hablaremos un poquitín.

Esta impresionante central hidroeléctrica (la más grande de Nueva Zelanda) construida bajo tierra utiliza el desnivel de 230 metros que existe entre el brazo occidental del lago Manapouri y el brazo Deep Cove de Doubtful Sound (situado a unos 10 km de distancia) para generar electricidad. El acceso a la sala de turbinas se hace a través de un túnel helicoidal de unos dos kilómetros de longitud o a través de un ascensor que desciende casi 200 metros por debajo de la sala de control, situada en el lago Manapouri.

A punto de acabar el paseo por este lugar aislado del mundo

A punto de acabar el paseo por este lugar aislado del mundo

La visita a este lugar merece la pena y los números de la obra son faraónicos. La construcción de la central eléctrica costó 135.5 millones de dólares (equivalentes a 2150 millones de dólares de 2013), en las que se invirtieron casi 8 millones de horas trabajadas para la construcción. Posteriormente se invirtieron otros 200 millones de dólares en el segundo túnel de descarga y 100 más en una remodelación cuando alcanzó su vida media.

Visita interesante a la central hidroeléctrica de Manapouri

Visita interesante a la central hidroeléctrica de Manapouri

Después de esta jornada intensa y tan interesante, hemos conducido hasta Te Anau, nos hemos pegado una buena ducha en nuestras habitaciones del Fiorland Hotel & Motel (nos ha costado 210NZ$ las tres habitaciones dobles) y nos hemos ido a cenar a nuestro restaurante italiano favorito, La Toscana.

Nuestro hotel de esta noche

Nuestro hotel de esta noche

Mañana nos espera una nueva aventura y necesitamos estar bien descansados, sobretodo los hombres. ¿Os preguntáis por qué? Mañana os lo descubriremos. ¡Buenas noches!

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